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Cubainformación - Fotos y videos: Camino Saiz y Joseba Ginés - Con información de Naiz / Gara.
La jornada solidaria organizada por Iruñeko Arrozak en Iruñea (Pamplona) destinó la recaudación obtenida a través de la comida popular de arroces a dos proyectos solidarios: el de Donostiako Kaleko Afari Solidarioak, que entrega comidas diarias a cientos de personas en situación de vulnerabilidad o sin hogar en la ciudad de Donostia (San Sebastián), y el proyecto "Argia eta Indarra. Contra el Bloqueo, Energía para Cuba", para la instalación de placas solares en hospitales de la Isla, una iniciativa canalizada a través de la asociación Euskadi-Cuba y la iniciativa popular Euskal Herria-Kuba Ekimena.
Al término del acto, Olga Suárez, cubana residente en Iruñea-Pamplona, realizó la recepción simbólica de esta aportación destinada al proyecto cubano, en representación de los vínculos de solidaridad que unen a Euskal Herria con Cuba.
La iniciativa se desarrolló en el marco de la jornada convocada por Iruñeko Arrozak el 12 de octubre, que reunió a miles de personas en las calles de la capital navarra bajo el lema «Soñar juntas, luchar juntas - Elkarrekin amestu, elkarrekin borrokatu». Una movilización que convirtió la diversidad cultural en expresión colectiva de rechazo al racismo y al fascismo, reivindicando una sociedad basada en la igualdad, la convivencia y la dignidad de todas las personas.
La manifestación recorrió las calles del Casco Viejo de Iruñea con la participación de representantes de comunidades latinoamericanas, africanas y asiáticas, acompañados de música, bailes tradicionales, banderas de distintos pueblos e ikurriñas. La marcha concluyó en la Plaza Consistorial, donde las portavoces de Iruñeko Arrozak, Laidys Caravante y Arantxa Castillo, reivindicaron el derecho a una vida digna para todas las personas, con independencia de su origen, y lanzaron un mensaje de resistencia frente al racismo y el fascismo.
Tras el acto político, la jornada continuó en las campas de Irubide, en el barrio iruindarra de Txantrea, con una multitudinaria comida popular de arroces cuyos beneficios se destinaron a dos proyectos solidarios. Uno de ellos, el de las placas solares para hospitales cubanos, busca contribuir al acceso a una fuente de energía renovable y al fortalecimiento de los servicios sanitarios de la isla.
Solidaridad internacional frente al bloqueo
La contribución al proyecto cubano enlaza la reivindicación antirracista y antifascista de Iruñeko Arrozak con la solidaridad internacionalista y el apoyo a los servicios públicos de Cuba, país que sufre un bloqueo económico despiadado por parte del gobierno de EE. UU., más un bloqueo petrolero total que dura ya 9 meses. La instalación de sistemas solares en centros hospitalarios representa una apuesta por las energías renovables y por la mejora de las condiciones de funcionamiento de instalaciones esenciales para la atención sanitaria.
Con esta iniciativa, Iruñeko Arrozak volvió a vincular la reivindicación de la interculturalidad, la convivencia y la lucha antirracista con una apuesta por la solidaridad internacionalista. Una jornada que, más allá de la gastronomía y la expresión festiva de la diversidad, convirtió la solidaridad concreta con otros pueblos en parte de su mensaje: soñar juntas, luchar juntas y construir redes de apoyo mutuo más allá de las fronteras.



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